domingo, 4 de diciembre de 2016

Un análisis chorra y superficial basado en un cómic sobre la Revolución Cubana (vol. II)


La semana pasada ya comenté todo lo que tenía que comentar sobre este despropósito, pero voy a refrescar un poco la memoria: estoy resaltando las viñetas mas infamemente brillantes del cómic propagandístico "Rebelión". Dicho cómic nos cuenta las andanzas de los principales revolucionarios durante la Revolución Cubana y, aunque no es del todo malo (y no tiene nada que no tenga un "Hazañas Bélicas" o similares) hay momentos en los que se deja llevar por el romanticismo/idealismo del momento. 

Y justo eso es lo que busco. Detalles absurdos imperdonables. Para señalarlo y reírnos todos. 

En socialismo.

Dato 15: Mannequin Chalenge edición 1957.

Dato 16: El Che usa una Luger Parabellum. Jaque mate una vez más, comunistas.

martes, 29 de noviembre de 2016

Un análisis chorra y superficial basado en un cómic sobre la Revolución Cubana



Castro ha muerto. Si te acabas de enterar ahora, llevas algo de retraso (porque fue el sábado). Pero no te preocupes, yo también llevo un poco de retraso porque he estado enfermito y no he podido escribir cuando tocaba. Si tú me perdonas, yo te perdono.


Fidel Castro pudo ser muchas cosas, pero es imposible explicar el devenir de la Guerra Fría sin mencionarlo. Y hoy, voy a analizar la obra más fun-da-men-tal para entender la Revolución Cubana que se me ocurre: mediante un “Hazañas Bélicas” propagandístico y socialista. Me lo compré la semana pasada en las calles de La Habana. Es la reedición de 2016 de un clásico que cuenta las andanzas de los principales personajes de la Revolución. Ironías de la vida, la reedición era para conmemorar los 90 años de Fidel Castro.

 Según me han dicho, alguien (guiño-guiño, codazo-codazo) ha resubido los escaneos del cómic, que ha encontrado por internet, a esta dirección de MEGA:

https://mega.nz/#!B8M0HCpQ!sP4doemFlxQZ3wY9sVFYK9c4lySsZYawxNNW8qQiHJk

Pero bueno, pasemos a comentar los principales aspectos y viñetas que me llamen la atención del cómic.

Dato 1: Los revolucionarios cubanos tienen un yate, Jaque mate nada mas comenzar, comunistas.

Dato 2: En la primera página ya aparece el protagonista completamente desarrollado: heroico y magnánimo.

Dato 3: Por el contrario, el "campesino traidor genérico", es feo y servil. Toma topicazo. 

domingo, 20 de noviembre de 2016

Make America British again



Estas dos semanas anteriores he estado de vacaciones e incomunicado con el mundo exterior y no he tenido tiempo para actualizar el blog. El jet lag hizo el resto, convirtiendo esta semana en una espiral de decadencia horizontal en la que las siestas se enlazaban con el tiempo de descanso nocturno.
Y de repente, llego a mi hogar y descubro que ha ganado Trump. ¿En serio? ¿es que no se os puede dejar solos?

La actualización de esta semana va ser algo personal.

Después de que Inglaterra quiera romper con la Unión Europea con todo ese tema del BREXIT, con ese nacionalismo exacerbado y, en general, ese aire de superioridad elitista que ha rodeado a Gran Bretaña desde siempre, va siendo hora de que asiente la cabeza y busque algún amigo. ¿Y quién comparte una visión parecida? Donald Trump. Vale que la visión de Trump está mezclada con toda la filmografía de Charlton Heston y con la “Doctrina del destino manifiesto”, pero ambos países pueden atender a las cosas que les unen en estos momentos. Como la xenofobia.

Y esta es mi sugerencia en cuanto a bandera.

domingo, 30 de octubre de 2016

La Guerra Fría II (1953-1991)



En 1953 murió Stalin y la Unión Soviética asumió nuevo liderazgo de la mano de Jrushchov. China se enfadó y rompió relaciones diplomáticas con la URSS porque no le gustaba más Stalin que Jrushchov.

Berlín seguía dividida y disputada entre los dos bloques. La fuga de gente del Berlín Oriental al flamante Berlín Occidental, en el que disfrutaban de los parabienes del Plan Marshall, era un goteo constante de evasiones. Para evitarlo, se construyó la idea más brillante desde que a los chinos se les ocurriera construir la Gran Muralla China (y hasta que Trump logre hacer algo): un muro, alto, con ametralladoras y cosas amenazadoras con púas, que se iría reforzando y mejorando con el tiempo para hacerlo más grande y más amenazador.

Las dos potencias se apuntaban sus cacharros nucleares a la cara y amenazaban con dispararlos. Para que el otro recibiera más daño del que infligía, ambos bloques empezaron una carrera armamentística sin precedentes. El desarrollo de armas llevó a que el hombre pudiera lanzar chatarra al espacio por primera vez en 1957, con el lanzamiento del Sputnik. En 1961 lanzaron por el espacio a Yuri Gagarin, que volvió sano y salvo.

Módulo espacial Vostok-1 en el que viajó al espacio Gagarin. Nótese la mantita espacial, que allí arriba hace algo de fresco.

domingo, 23 de octubre de 2016

La Guerra Fría I (1945-1953)



Hubo un tiempo en el que todo era más puro y más sencillo. Un tiempo en el que el pitido de una lucecita roja de la consola de algún lugar del mundo podía desatar un holocausto nuclear en Berlín (mismamente). Eran tiempos bellos, era la Guerra Fría.

Y hacía mucho que me había ido de la Historia Contemporánea, qué demonios.

La Segunda Guerra Mundial se había acabado, dejando buenísimos videojuegos como los Primeros Call of Duty. Tom Hanks había encontrado a Ryan y poco más había que hacer. Hasta entonces, Rusia había sido colegui de las demás potencias mientras Alemania recibía lo suyo porque había sido un niño malo. Pero cuando Alemania hubo aprendido la lección, Estados Unidos se dio la vuelta y dijo “chicos, ¿os habéis dado cuenta de que Rusia es un sucio comunista?”.

En ese momento todo el mundo fingió sorpresa (sobre todo Inglaterra, que había estado boicoteando la Rusia soviética en la guerra civil rusa) y Stalin se encogió de hombros mientras decía “pues en Yalta y Potsdam poco os importaba ¿eh?”.

Y de esta forma se dividió el mundo en dos polos de poder enfrentados entre sí: el bloque comunista y el bloque democrático. Directioners y Beliebers, pizza con piña y pizza sin piña, Pepsi y Cocacola, Apple y gente con dos dedos de frente. La rivalidad eterna. La lucha sin final.

El joven Ivan Ivanovich llega en 1945 a Berlín con media botella de vodka y una mochila llena de sueños